martes, 28 de noviembre de 2017

Convocatoria 8 cimas 8 Provincias

Convocatoria 8 cimas 8 Provincias





El Grupo de Montaña de Málaga, presenta una "competición" para el año 2018, consistente en subir a la cima más alta de cada provincia Andaluza.

Requisitos:
Estar federado en GMM en el año 2018.Las subidas se harán mínimo por parejas: chico-chica, chico-chico, chica-chica.

Es necesario justificar la ascensión con una fotografía, en la que se vean los miembros con la camiseta del club y/o portando la bandera, en la cual también se vea el hito/pico de la cima con sus características: nombre/altitud.
La fotografía habrá que enviarla a grupomalagagmm@gmail.com , en el asunto del email: GMM nombre del pico y nombre de la pareja que lo ha ascendido, ejemplo: GMM Mulhacen Álvaro Díaz, esto es necesario para el recuento.

La pareja que antes realice la ascensión a los 8 picos tendrá premio, así hasta la pareja número 8.
La pareja deberá está compuesta al menos en 5 de las 8 ascensiones por los mismos integrantes fijos, pudiendo en los otros 3 cambiarla por cualquier motivo. En el caso de que no se completen las 8 cimas , a la pareja que más cimas haya ascendido se le concederá un único premio.

Para este evento se presentan una serie de premios:
1-Dos mochilas de montaña.
2-Caja Dakotabox valorado en 49,90€, con noche de hotel.
3-Mochila Oakley y gorra Oakley.

4-Menú para dos en Matahambres.
5-Menú para dos en Los Mellizos.
6-Menú para dos en CheBolu.
7-Dos camisetas del club.
8-Dos buff del club.

Coordinadores de esta actividad: Alvaro D. y Manolo M.



lunes, 13 de noviembre de 2017

Simas de Villaluenga y Cacao



Magnífico fin de Semana en Villaluenga, visitando las simas de Villaluenga (el sábado) y Cacao (el domingo), con muchas risas y buen comer.

El grupo estaba formado por Paco DoñaMarcoDesiPaloma RojasIsabel Ruiz, José Luis Garcia Martin, Santi (secre), Karen HuonderSanti Asensio y yo, aunque el secre y Marco sólo estuvieron el sábado y Desi e Isa se perdieron Villaluenga por trabajo, y llegaron por la tarde (a tiempo para el cachondeo).




Quedamos a las 10:00 en Villaluenga. Una vez reunido el grupo (los 8 que íbamos a hacer la sima el sábado), nos fuimos a por las llaves de la impresionante casa rural que alquilamos para tal efecto. La casa es preciosa, con dos apartamentos gemelos, uno sobre el otro, pero alquilables en conjunto, de modo que cierras la puerta exterior y dejas las interiores abiertas y todo queda comunicado. 



Con las cosas de nevera a buen recaudo nos fuimos para la sima. En esta ocasión la instalé yo, creo que a buen ritmo, y la desinstaló mi Santi (¡Olé!). La sima es muy sencilla y no requiere de mucha técnica para su descenso. De hecho me ha llamado la atención la inseguridad de quien la instaló la otra vez que fui, porque tardó muchísimo en hacerlo y terminó chapuceando, y tardamos una barbaridad. Moraleja: hay que tener cuidado con quién se mete uno en un agujero, por sencillo que sea   




Terminado el descenso y tras las fotos de rigor, iniciamos el ascenso, sencillo y divertido. En esta ocasión no hemos utilizado chapas, y usamos una cuerda de 100 y otra de 60 metros para montarla (sobró cuerda), y menos de 20 mosquetones. Recordad que todas las cavidades de Villaluenga requieren permiso del Parque. ¡Ojo! Aunque a nosotros nadie nos lo pidió, ni para Villaluenga ni para Cacao.
 













Tras la sima, y como era buena hora, nos fuimos a comer. Como el mesón de Villaluenga estaba muy lleno decidimos ir al del cruce con la carretera a Grazalema, pero estaba cerrado, así que  tras sortear algunas dificultades para aparcar terminamos comiendo en Grazalema un enorme churrasco de más de medio kilo, pero de calidad y cocinado algo deficientes. Tras la comida tanto Santi (secre) como Marco se tuvieron que marchar a Málaga.

De vuelta a la casa alquilada aparecieron Isa y Desi con todos los ingredientes para la cena, incluyendo los de la paella que Paco iba a preparar, y que poco tenían que ver con la lista de la compra que este elaboró   . Pero Paco superó la "prueba MasterCheff" con sobresaliente, y nos hizo una paella deliciosa pese a no tener ni especias ni gambas (las trajeron cocidas    ) ni ná de ná, y en un fuego para cocer huevos . Tan buena estaba que nos hemos traído los restos para comerlos hoy en familia 

Terminada la cena empezó la fiesta y, como somos gente sana y deportista, sin una sola gota de alcohol (desaprovechada). En dos palabras, IM PRESIONANTE   

Llegada ya la madrugada nos pertrechamos de mazas, cruces, ajos y pinchos por si recibíamos la visita de algún vampiro nocturno sediento de nuestra sangre (para extraerle el alcohol que pudiera esta llevar) y, con la esperanza de que los incervecibles estuvieran lo suficientemente perjudicados como para no poder subir las escaleras , la familia "sosa" (mamón) se fue a dormir a la planta superior, mientras abajo continuaba la fiesta.






El domingo amaneció un día magnífico (para casi todos, porque los excesos se pagan ), y a buena hora iniciamos el ascenso hacia Cacao (su puta madre). Tras un corto, poco empinado y bien marcado sendero (su puta madre 2), llegamos a la boca. La sima la montó Paco a muy buen ritmo, y hemos de decir que siguen sin instalar los químicos por debajo de la ventana. Montamos un spit para reasegurar la cabecera, para hacer más cómoda la salida, y tras la ventana agotamos el resto de spit que llevábamos, y eso que dejamos algún fraccionamiento quita roces sin montar. En total usamos 100 + 80 + 60 + 60 metros de cuerda, dos parabolts y unos 10 spits, pero hay que llevar alguno más y un par de placas as, que vienen muy bien para dos fraccionamientos.





Llegados a la base de la sima, a la Sala Giex, pudimos contemplar en todo su explendor esta maravilla de la Naturaleza, quizás la sala más bella que he visitado. Tras un montón de fotos, respetando siempre la zona balizada, iniciamos el ascenso. En esta ocasión estaba yo vaguete, así que desmontó José Luis.










El retorno fue muy cómodo, aunque charlando y charlando terminamos adelantándonos Pajarito, mi Santi y yo, y desembocamos en el pueblo por una ruta diferente, a mi gusto mejor.










Reunidos ya en la casa nos fuimos a comer en un bar que hay junto a esta, de un conocido de Paco que fue quien nos prestó la tarde anterior la cacerola y el aceite para la paella, y allí comimos de lujo. 












Tras la comida, a la casa a poner orden y cada uno a sus coches y de regreso a nuestras casas. En el camino de vuelta pillamos bastante tráfico antes de llegar a Cártama, lo que nos retrasó unos 20 minutos.

Como resumen, ha sido un fin de semana impresionante, para repetirlo lo antes posible. La compañía fue estupenda (se echó de menos a Marco el domingo, pero tenía "obligaciones" familiares), Cacao, preciosa, y el tiempo fue muy soleado y con una temperatura increíble. Señores, señoras, ha sido un placer disfrutar de vuestra compañía, con especial agradecimiento a Paco por guiarnos y por el paellón que cocinó. ¡Bravo!

jueves, 9 de noviembre de 2017

Barranco Aguilera

Barranco Aguilera

Decidimos acometer este barranco de los que ninguno de los que se apuntan al evento conoce  salvo por reseñas.
Quedamos en Tolox y nos agruparnos en los vehículos altos ya que los carriles de acceso exigen éste tipo de transporte.
Llegados al punto de aparcamiento señalado, el acceso a la cabecera del primer rapel está muy próximo.  Éste es corto y nos conduce al rapel de 33 metros el cual es ,pese al pequeño roce, muy cómodo y bonito,  rapel que con caudal debe ser muy disfruton y con luz diurna ganaria en belleza. Entre risas y cachondeo progresamos por el cauce con las luces de los frontales encendidas ya que la luz desaparece pronto y rápidamente accedemos a la confluencia entre los rios y tomamos el cauce rio arriba hasta toparnos con un paso en ascenso empedrado, donde disfrutamos de esa deliciosa pendiente hasta llegar a la acequia. Camino de gran belleza que nos conduce de nuevo hasta la cabecera del primer rapel y por ende a los coches.
Singular Barranco, combinable con zarzalones, con el del copón y San Pascual.
Al finalizar terminamos en un bar de confianza en la zona donde pudimos avituallarnos  y disfrutar de las anécdotas vividas.